
Cuando una silla desvela la urgencia de hablar sobre violencia de género
El pasado 27 de julio, en pleno aeropuerto El Dorado de Bogotá, una abogada fue brutalmente agredida por haber ocupado una silla vacía. El atacante, identificado como Héctor Favio Santacruz Marulanda, un empresario caleño, la golpeó en el rostro luego de amenazarla con la frase: “Se levanta o la levanto”. Lo que para muchos pudo parecer un simple altercado por un asiento, en realidad desnudó una violencia estructural que persiste en nuestro país: la violencia basada en género, esa que se disfraza de impaciencia, de prepotencia, de derecho masculino sobre el cuerpo y espacio de una mujer.






